Cuando a una persona le dicen que tiene una hernia discal, es bastante habitual que lo primero que piense sea: “¿Me voy a tener que operar?”. Es una preocupación lógica, sobre todo cuando el dolor es intenso, se extiende hacia una pierna o un brazo o empieza a limitar actividades tan sencillas como caminar, sentarse o dormir.
Sin embargo, tener una hernia discal no significa necesariamente que haya que pasar por quirófano.
En muchos casos se puede comenzar con un tratamiento conservador y trabajar para controlar los síntomas, recuperar movimiento y mejorar poco a poco la capacidad de la persona para hacer su vida normal.
En FisioSport, Clínica de Fisioterapia Avanzada en El Palmar, Murcia, valoramos cada caso de manera individual para conocer qué está ocurriendo y qué opciones de tratamiento pueden ser más adecuadas.
¿Qué es exactamente una hernia discal?
Para entender qué ocurre, primero hay que conocer un poco cómo funciona nuestra columna.
Entre las vértebras existen unos discos que ayudan a amortiguar las cargas y permiten que la columna tenga movilidad. Estos discos tienen una parte exterior más resistente y una zona interna de consistencia más blanda.
Cuando parte del contenido del disco se desplaza a través de una zona debilitada de la estructura que lo rodea, hablamos de una hernia discal.
El problema aparece cuando esa alteración entra en contacto con alguna de las estructuras nerviosas cercanas. En ese caso pueden aparecer síntomas como dolor, hormigueo, sensación de adormecimiento o incluso pérdida de fuerza.
Pero hay algo importante que conviene recordar: no todas las hernias discales producen síntomas.
De hecho, una persona puede tener una hernia o una protrusión en una resonancia y no tener dolor. Por eso, para saber qué está pasando realmente, no basta con mirar una prueba de imagen. Hay que relacionarla con los síntomas y con la valoración clínica.
¿Cómo sé si mi dolor puede estar relacionado con una hernia?
Los síntomas dependen mucho de la zona de la columna en la que se encuentre el problema.
En una hernia lumbar, por ejemplo, es frecuente que el dolor aparezca en la zona baja de la espalda y pueda extenderse hacia el glúteo y la pierna. En algunos casos también pueden aparecer hormigueos, sensación de pérdida de sensibilidad o debilidad.
Cuando la hernia afecta a la zona cervical, el dolor puede localizarse en el cuello y extenderse hacia el hombro, brazo o mano.
También hay personas que simplemente notan dolor de espalda o cuello y limitación de movimiento, sin presentar síntomas hacia las extremidades.
Por eso, si tienes dolor, no es recomendable asumir directamente que tienes una hernia discal. Una valoración profesional puede ayudar a determinar cuál puede ser el origen de tus síntomas.
¿Una hernia discal siempre necesita cirugía?
No. La cirugía puede estar indicada en determinadas situaciones, pero no es la única alternativa y tampoco suele ser la primera opción en todos los casos. Cuando la situación lo permite, se puede comenzar con un tratamiento conservador orientado a controlar los síntomas y recuperar progresivamente la función. Aquí es donde la fisioterapia puede tener un papel importante.
En lugar de centrarnos únicamente en “quitar el dolor”, buscamos entender qué está limitando al paciente, cómo se comporta su dolor y qué necesita recuperar para volver a sus actividades habituales.
Fisioterapia para la hernia discal
Cada persona responde de una manera diferente. Por eso no existe un tratamiento de fisioterapia que podamos aplicar exactamente igual a todas las personas con una hernia discal. En una primera valoración nos interesa conocer, entre otras cosas, cuánto tiempo llevas con molestias, dónde aparece el dolor, si se extiende hacia una extremidad, qué movimientos lo empeoran o alivian y cómo está afectando a tu día a día.
A partir de ahí se puede plantear un tratamiento personalizado. Dependiendo del caso, puede incluir terapia manual, ejercicio terapéutico, trabajo de movilidad, fortalecimiento y otras técnicas de fisioterapia.Uno de los aspectos que consideramos especialmente importantes es que el paciente vaya recuperando progresivamente su capacidad para moverse y realizar sus actividades.
Porque el objetivo final no debería ser simplemente que duela menos durante unos días. Queremos que puedas volver a hacer aquello que el dolor te está impidiendo hacer.
¿Qué papel tiene el ejercicio?
El ejercicio terapéutico puede ser una parte fundamental del tratamiento. Cuando existe dolor, es muy habitual empezar a moverse menos por miedo a empeorar. Y aunque en determinadas fases pueda ser necesario modificar ciertas actividades, mantenernos completamente inactivos durante demasiado tiempo tampoco suele ser la mejor estrategia. El ejercicio permite trabajar aspectos como la fuerza, la movilidad, el control del movimiento y la tolerancia progresiva a las cargas.
Eso sí, no se trata de hacer cualquier ejercicio que encontremos en Internet. Un ejercicio que puede ser adecuado para una persona puede no serlo para otra. Por eso es importante adaptarlo a la situación de cada paciente y progresar de manera controlada.
ATT Robotic: una tecnología que puede complementar el tratamiento
En FisioSport contamos también con ATT Robotic, una tecnología que podemos utilizar en determinados casos como parte del abordaje fisioterapéutico.
No todas las personas con una hernia discal necesitan el mismo tratamiento, por lo que antes de utilizar cualquier tecnología realizamos una valoración para determinar si puede tener sentido en ese caso concreto.
El objetivo es que la tecnología sea una herramienta más dentro del tratamiento y no sustituya la valoración ni el trabajo personalizado con el paciente.
¿Y qué es MBST?
Otra de las opciones que ofrecemos en FisioSport es MBST, una tecnología que puede formar parte del tratamiento de determinados problemas musculoesqueléticos.
Al igual que ocurre con ATT Robotic, no pensamos que exista una única técnica que funcione para todo el mundo.
Por eso, antes de plantear un tratamiento, estudiamos las características de cada caso y valoramos qué herramientas pueden encajar mejor dentro de la estrategia terapéutica.
¿Cuánto tarda en mejorar una hernia discal?
Esta es una de las preguntas que más nos hacen en consulta y, aunque entendemos perfectamente que quieras saber cuándo vas a estar bien, no existe un tiempo de recuperación que podamos aplicar a todas las personas.
La evolución depende de muchos factores: los síntomas que presenta cada paciente, la zona afectada, cuánto tiempo lleva con dolor, su estado físico, sus actividades diarias y cómo responde al tratamiento.
Por eso preferimos hablar de evolución y objetivos en lugar de prometer una recuperación en un número concreto de días.
Lo importante es ir viendo si se reduce el dolor, si mejora el movimiento, si aumenta la tolerancia a las actividades y, sobre todo, si la persona va recuperando progresivamente su vida normal.
¿Puedo hacer deporte si tengo una hernia discal?
En muchos casos, sí. Tener una hernia discal no significa que tengas que olvidarte para siempre del gimnasio, correr, montar en bicicleta o practicar tu deporte favorito.
Lo que puede ser necesario es adaptar temporalmente la actividad y controlar la cantidad de carga que recibe la zona afectada.A medida que los síntomas mejoran y la capacidad física aumenta, se puede trabajar para recuperar progresivamente las actividades que la persona realizaba antes.
La clave está en no pasar de cero a cien.
¿Qué hacemos en FisioSport cuando llega una persona con una hernia discal?
Lo primero es escuchar. Queremos saber qué te ocurre, desde cuándo tienes molestias, qué actividades puedes hacer y cuáles has tenido que dejar de hacer por culpa del dolor. Después realizamos una valoración para intentar entender cómo se comportan tus síntomas y qué factores pueden estar influyendo.
A partir de ahí, planteamos el tratamiento. Puede incluir fisioterapia, ejercicio terapéutico y, cuando está indicado, tecnologías como ATT Robotic o MBST®. La combinación dependerá siempre de las características de cada persona. Porque tratar una hernia discal no debería consistir en aplicar el mismo protocolo a todo el mundo.
Tratamiento de la hernia discal en Murcia
Si tienes una hernia discal, dolor lumbar o cervical, o molestias que se extienden hacia una pierna o un brazo, podemos valorar tu caso en FisioSport Clínica de Fisioterapia Avanzada, en El Palmar, Murcia.
Nuestro objetivo es ayudarte a entender qué puede estar ocurriendo y valorar contigo las diferentes opciones de tratamiento, empezando por aquellas que puedan ser adecuadas para tu situación. Y recuerda: tener una hernia discal no significa automáticamente que tengas que operarte. Una valoración adecuada puede ser el primer paso para conocer tus opciones y empezar a recuperar poco a poco aquello que el dolor te está impidiendo hacer.